Fernando Cerimedo volvió a ocupar espacio en la agenda regional no solo por su cercanía con sectores libertarios argentinos, sino por su capacidad para moverse como un operador político transnacional. En los últimos meses, su nombre apareció vinculado a Brasil, Bolivia, Honduras y Chile, siempre en relación con campañas de derecha, estrategias de comunicación digital y denuncias por desinformación.