
Se acerca el año 2026 y se suelen hacer balances en todos los niveles de nuestra vida, donde la actividad de las organizaciones políticas, sindicales, sociales, intermedias y comunitarias debería estar incluida en los mismos.
El Ministerio de Justicia de la Nación anunció oficialmente que, en el marco de la implementación del nuevo Código Procesal Penal Federal previsto para el 11 de agosto en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, se pondrá a disposición de los fiscales federales un edificio de más de 5.000 metros cuadrados ubicado en el predio de la ex ESMA.
Editoriales - #NuestraMirada28/05/2025 Redacción LMESegún el comunicado, el inmueble —que anteriormente fue destinado a "programas ideológicos y actividades político-partidarias"— pasará a ser utilizado para tareas judiciales, en el marco de una política que, tal como señala el documento oficial, se alinea con el mandato del presidente Javier Milei de “eliminar gastos innecesarios, achicar el Estado y redirigir los recursos hacia lo que verdaderamente importa”.

Las declaraciones del Ministerio de Justicia han generado una ola de rechazo en organismos de derechos humanos, sectores de la sociedad civil y espacios políticos de diversas procedencias. La ex ESMA, uno de los centros clandestinos de detención más emblemáticos de la dictadura militar, es hoy un Sitio de Memoria reconocido por la UNESCO. Allí funcionan instituciones como el Espacio Memoria y Derechos Humanos y diversas organizaciones que, desde hace décadas, trabajan en la transmisión, investigación y preservación de la memoria histórica.
Reducir esa labor a “actividades político-partidarias” implica desconocer el carácter transversal de las políticas de memoria, verdad y justicia en la Argentina, reconocidas en el mundo como ejemplo de reparación histórica y judicialización de crímenes de lesa humanidad. Las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, mencionadas incluso como candidatas al Nobel de la Paz, son referentes globales por su lucha incansable y no violenta en búsqueda de justicia.
Lejos de ser patrimonio de un gobierno o una gestión, los derechos humanos se han consolidado en la Argentina como política de Estado, con amplio consenso nacional e internacional. En este contexto, la decisión de trasladar funciones judiciales al predio de la ex ESMA —acompañada de una retórica que desacredita el trabajo realizado durante décadas— constituye un retroceso simbólico e institucional que debería convocar a un rechazo firme de todas las fuerzas políticas democráticas.
Preservar la memoria no es un lujo ni un gasto innecesario.
Es una responsabilidad ética, histórica y democrática.

Se acerca el año 2026 y se suelen hacer balances en todos los niveles de nuestra vida, donde la actividad de las organizaciones políticas, sindicales, sociales, intermedias y comunitarias debería estar incluida en los mismos.

Entre la supervivencia callejera de una Santa Fe que se asemeja a Calcuta y el refugio en tradiciones de ocasión, el autor reflexiona sobre el vacío de propuestas de los sectores populares frente a un presente de castigo y la necesidad imperiosa de ofrecer un proyecto que contenga a los privilegiados y a los olvidados.

El reciente descarrilamiento de una formación ferroviaria en el área metropolitana pone de relieve las consecuencias de la paralización de las obras públicas y el cese de la inversión estatal, dejando a la ciudad expuesta a accidentes que podrían evitarse con la culminación de la infraestructura proyectada.

Un informe del Centro de Economía Política Argentina revela una caída histórica de puestos de trabajo en sectores clave como educación y administración bajo la gestión de Maximiliano Pullaro, mientras se triplican los cargos jerárquicos y se profundiza el conflicto laboral en municipios y empresas del Estado.

Se identifica al gobierno de Milei como el enemigo principal, pero la práctica militante y dirigente sigue secuestrada por la carrera por los cargos y las listas, repitiendo las viejas recetas funcionales al sistema que se dice combatir.

La idea de cinismo solo aparece en la realidad cuando se reconoce socialmente que una persona o grupo miente descaradamente, y no tiene vergüenza de hacerlo.

Detrás de la reforma laboral se esconde un sofisticado proceso de manipulación cognitiva y un mandato permanente del capital transnacional, diseñado para desandar las conquistas de 1945 y devolvernos a un pasado de servidumbre.

No alcanza con tener razón en lo económico, si se pierde la batalla por el sentido. Un recorrido por la semana, desde Palestina hasta Plaza de Mayo, para entender por qué la disputa central es simbólica y comunicacional.

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La decisión fue adoptada tras un amparo del Consejo Universitario Nacional. El juez actuante señaló que la suspensión de la ley por decreto presenta rasgos de “arbitrariedad e ilegalidad manifiesta”.

Frente al avance de discursos que priorizan el mérito personal sobre el bienestar colectivo, un grupo de recolectores de residuos en el interior bonaerense transformó su aguinaldo en una cena navideña para cientos de vecinos, activando una red de donaciones espontáneas que reafirma la vigencia de los lazos comunitarios en el país.

El sindicato La Fraternidad confirmó la cancelación definitiva de los servicios de larga distancia, denunciando un "lock-out" patronal que utiliza reparaciones de infraestructura como excusa para el recorte.

El Gobierno nacional anunció el cierre definitivo de la Agencia Nacional de Discapacidad y la absorción de sus funciones por parte del Ministerio de Salud, en una medida que genera fuertes críticas de organizaciones sociales y gremiales.