
APUNTES EN LA ETAPA.
Es preciso avanzar en dos niveles: fortalecer y establecer una dinámica para las propias organizaciones y coordinar todo tipo de acciones con otros estamentos y estructuras.
Hay que organizar, estimular o sumarse a las distintas expresiones de rechazo a los proyectos del gobierno nacional, en cada ciudad, en todo el país.

Multisectoriales, cacerolazos, documentos, volantes, pintadas, son expresiones de esta situación. Hay que apostar a la creatividad y a la experiencia acumulada en años de lucha. Las organizaciones nacionales mientras tanto van enhebrando -después del acto en Plaza Lavalle- un paro nacional con movilización al Congreso.
Las acciones no son contrapuestas, existen y deben complementarse. Hay que acumular fuerza de abajo hacia arriba, a los costados y procesar las decisiones nacionales para fortalecer cada estrategia particular y general.
Es fundamental la tarea de esclarecimiento, formación y capacitación a todxs y cada uno de lxs compañerxs. Explicando, armando reuniones, juntando comisiones directivas, cuerpos de delegados, ámbitos entre organizaciones para potenciar lo que cada una puede aportar, no sólo en el plano de la movilización, sino también para potenciar tareas de información y comunicación.
Esta coyuntura estará fuertemente atravesada por la judicialización para frenar el DNU, como así también por las iniciativas, acuerdos y estrategias que se elaboren en el Congreso Nacional para que naufrague el plan del gobierno

El DNU y la Ley Omnibús golpean a una innumerable cantidad de sectores, muchos de ellos que votaron a Milei. Hay que saber analizar estas contradicciones y exponer las consecuencias de cada artículo, de cada acción que desde el gobierno nacional se emprende contra ellos. La agenda de temas a debatir la ha construido la propia derecha, Hay que acumular, cualitativamente, para tener la suficiente fuerza, en todo el territorio nacional, para enfrentarla.
Debe exigirse que los representantes y expresiones de lo político se involucren en estas decisiones, que planteen públicamente su opinión y es necesario dejar expuestos a quienes, en este rubro, miran para otro lado, rechazan formas de Milei pero no quieren discutir los contenidos de sus iniciativas, y fundamentalmente a los beneficiarios con nombre y apellido de este plan de saqueo y destrucción de la soberanía nacional. Esto involucra a todos los partidos políticos y a todas las expresiones del campo económico, financiero, social, judicial e institucional.
Esta es también una oportunidad para un replanteo de las formas de organización, de la propia construcción política, de los niveles de representatividad y de un debate imprescindible sobre el país que queremos.


Crónica de la urgencia de reconstruir la esperanza política







El 24M desbordó las calles en una demostración histórica de Memoria, Verdad y Justicia

El consumo de carne vacuna cae y podría alcanzar mínimos históricos

Chile frena la carne argentina y expone el peligro sanitario para las familias

Tras una presentación de la CGT, la Justicia suspendió 80 artículos de la reforma laboral


