
La desaparición de Facundo Astudillo Castro
Martín OrellanoLos dolores que se repiten.

Y la democracia está en falta otra vez, como con cada uno de los desaparecidos de nuestra historia. Otra vez las fuerzas de seguridad, otra vez con un pibe, otra vez con alguien de pocos recursos y sin contactos que le permitieran a la familia gritar bien fuerte a los pocos días, otra vez la impotencia. Otra vez la tristeza por anticipado y el dolor de conocer esto desde hace muchos años, dolores y personas.
Salió de su casa en la localidad de Pedro Luro rumbo a Bahía Blanca para ver a su novia, pero en el camino lo detuvo la Policía Bonaerense y le hizo un acta por violar la cuarentena.
Eso es lo real. Después todo es difuso y él no está en ningún lado.

Recién el 8 de julio la justicia determina la intervención federal en las investigaciones, se secuestraron teléfonos celulares de cuatro polícias y el libro de guardia de la comisaría. Hay alguna esperanza con el despliegue de fuerzas y recursos pero los abogados Peretto y Aparicio insisten en que aún no poseen el dato sobre qué patrullero estaba en la zona, el día, la hora y el lugar que señalan los testigos que vieron por última vez a Facundo.
El gobierno declaró que no pensaba encubrir a nadie, que si era necesario iban a sacar de la investigación a la policía de Buenos Aires y finalmente así fue. Las declaraciones de los policías involucrados no son convincentes, el pedido de la madre, las promesas que no se pueden cumplir, amenazas al abogado de la causa, una carpeta que dice Averiguación de Paradero, la sospecha que duele y las ganas de que todo sea un horroroso malentendido. Como dijo el abogado de la familia Leandro Aparicio: "Me hago responsable de haber asesorado a Cristina de que la causa de Facundo se tiene que tramitar ante la Justicia Federal como desaparición forzada de personas. Si no es así y resulta que Facundo está en Brasil, tomando caipiriña, tendrá que pedir perdón por los disgustos y la preocupación que le causó a su madre. Y yo tendré que pedir perdón por haberme equivocado. Pero hasta que aparezca con vida, no voy a pedir perdón. No tengo ganas de estar 45 años buscando justicia, como los familiares del Negrito García. Ni cinco años, como los familiares de Kati Moscoso. Ni 3.165 días u ocho años y medio, como la familia de Daniel Solano, desaparecido y asesinado por la policía de Río Negro; Facundo Castro está desaparecido y queremos que la Justicia active y produzca las pruebas que les estamos requiriendo hace dos semanas"".

Su foto empieza a colarse sin pedir permiso en todos lados, en todos los medios y nadie puede seguir mirando para otro lado, ya sea porque no lo marca todavía la agenda mediática, ya sea porque las simpatías políticas no se disfrazan de canalladas mediante silencio.
Cristina Castro, la madre dijo: "Desde casa y casi sin voz les pido me ayuden"


Científicas argentinas protagonizan el estudio científico más ambicioso sobre síndrome de Down

Exigen informes al Gobierno nacional por el paso sin aviso de un buque de guerra británico por el Mar Argentino

CONICET: la Policía de la Ciudad reprimió una protesta en contra de los despidos y el ajuste

Crisis en la Comisión Nacional de Energía Atómica: despidieron a casi un centenar de profesionales

Grave denuncia de ATE en medio del escándalo por los nombramientos del exvocero presidencial

Giro de libreto en la Rosada: economía expansiva y un manto de silencio sobre el frente judicial de Adorni
En su debut ante la prensa, el vocero presidencial Adrián Ravier priorizó la defensa del programa macroeconómico y evitó profundizar en el escándalo por presunto enriquecimiento ilícito que forzó la eyección de su antecesor.

La economía se mantuvo en modo "serrucho" y en abril se hundió 1,5% mensual

Piden que Defensa del Consumidor intervenga ante denuncias de exclusión digital y abusos en el nuevo SEOM

El fantasma del comunismo y el avance de una nueva era de persecución ideológica en Estados Unidos


Familia de Pablo Grillo y el CELS exigen transparencia en la represión frente al Congreso






