El gobierno despidió a cerca de 100 profesionales altamente calificados de La Comisión Nacional de Energía Atómica. La decisión compromete seriamente al único país de América latina que domina el ciclo nuclear completo, poniendo en riesgo años de soberanía tecnológica, valor agregado estratégico y ventajas competitivas que distinguen a la Argentina en el escenario internacional.














