como Portsaid, Rapsodia, Jazmín Chebar, La Martina y Desiderata, entró en concurso preventivo de acreedores con un pasivo declarado de $635,45 millones. La compañía, que no vende directamente al público sino que confecciona prendas para terceros, llegó a la Justicia después de frenar la producción en su planta de Munro y acumular deudas con bancos, proveedores, organismos fiscales y trabajadores.















