“La implementación será de acuerdo a cómo la modificación de la tarifa impacte en los sistemas de las empresas; seguramente también implicará una modificación a través de la tarjeta SUBE”.
Desde la Provincia indicaron que, aunque el pedido empresarial rondaba el 40%, el análisis técnico arrojó un 30,57 %, porcentaje que finalmente se autorizó. Sostuvieron que la decisión se tomó con responsabilidad y contemplando tanto la situación de los usuarios como el contexto crítico que atraviesa el sector, agravado por la falta de fondos nacionales.
Desde el último ajuste dispuesto en agosto de 2025, se profundizó el impacto generado por la quita del Fondo Compensador del Interior. A esto se sumaron incrementos importantes en los principales componentes de costos del sector, como el combustible, los salarios, las unidades, los neumáticos y los repuestos.
En este contexto, el Ejecutivo provincial sostiene que la suba es necesaria para asegurar la continuidad de un servicio considerado esencial y mantener condiciones de prestación “generales, regulares y uniformes” para los usuarios. Con la entrada en vigencia de la medida, las empresas de transporte quedaron habilitadas para aplicar el nuevo esquema tarifario aprobado por la Provincia.
Las autoridades precisaron que la modificación tendrá un impacto gradual y diferenciado según el servicio. Las empresas que aún no cuentan con el sistema SUBE, debido a demoras en su implementación por parte de Nación, podrán aplicar el aumento desde la publicación del decreto, previa autorización de la Secretaría de Transporte y Logística.
En tanto, aquellas líneas que sí poseen SUBE deberán actualizar sus cuadros tarifarios y remitirlos al sistema nacional para su validación e implementación.














