
El pueblo norteamericano se levanta contra las redadas migratorias y enfrenta la militarización del país
La Mecha Encendida
Las calles de Estados Unidos volvieron a llenarse de gente, esta vez no para celebrar nada, sino para resistir el avance represivo de un gobierno que decidió perseguir a los inmigrantes como si fueran enemigos internos.
Mientras el presidente Donald Trump ordena redadas masivas y militariza ciudades con tropas de la Guardia Nacional, miles de personas se movilizan en repudio a lo que ya muchos describen como el inicio de una “guerra civil fría” dentro del propio territorio estadounidense.

Las escenas se repiten de costa a costa: en Chicago, Los Ángeles y Portland, agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) irrumpen de madrugada en viviendas, con armas largas y gases lacrimógenos. En algunos casos, las redadas derivaron en tiroteos y enfrentamientos con manifestantes. En Chicago, una mujer fue baleada por agentes fronterizos durante una protesta, según confirmó la agencia Reuters.
La respuesta del gobierno fue más represión: el despliegue de tropas de la Guardia Nacional —incluso sin autorización de los gobernadores locales— y amenazas de aplicar la Ley de Insurrección, una norma que permitiría militarizar el país bajo el pretexto de restablecer el orden.
Mientras tanto, los gobernadores y alcaldes de signo demócrata denuncian una “ocupación federal” de sus ciudades. Organizaciones de derechos humanos alertan por detenciones arbitrarias, brutalidad policial y ataques contra periodistas que cubren las manifestaciones. Pero desde la Casa Blanca no hay señales de retroceso: se insiste en que las operaciones son necesarias “para hacer cumplir la ley”.
Un país dividido y una pregunta que crece
En un país donde millones de trabajadores migrantes sostienen la economía más poderosa del planeta, la ofensiva del gobierno no sólo busca disciplinar la frontera, sino también reinstalar el miedo como forma de control social.
Las protestas se expanden, los choques se multiplican y la tensión política crece al punto de que ya se habla, abiertamente, de un escenario de fractura interna.
En nombre de la “seguridad nacional”, Estados Unidos parece hoy enfrentarse a su propio espejo: el de un Estado que militariza su territorio y reprime a su propio pueblo.


China lidera una revolución médica con células madre para la diabetes

Evidencia de una tragedia dirigida: la denuncia sobre disparos a menores en la Franja de Gaza

México bajo fuego: La caída del "Mencho" desata una ola de violencia y abre un vacío de poder criminal

El espejo invertido: mientras Argentina flexibiliza, México reduce la jornada laboral a 40 horas

Rusia anuncia el éxito total de su vacuna contra el cáncer y promete distribución gratuita


Trump envía una flota armada a Irán y amenaza: “El próximo ataque será mucho peor”

La crisis de Sadesa amenaza con desmantelar el corazón productivo de Esperanza

Las claves de la reforma electoral que anunciaría el domingo Javier Milei para 2026




