
Bajo la excusa burocrática de nuevos controles, la ocupación expulsará a 37 ONG vitales para la supervivencia, en lo que representa una nueva fase del plan de exterminio contra el pueblo palestino.
Una operación militar sin precedentes desató nuevas tensiones en Medio Oriente. Irán denuncia agresiones a sus instalaciones nucleares y advierte: “El juego no ha terminado”. Estados Unidos e Israel justifican el ataque, mientras crecen las especulaciones sobre una posible Tercera Guerra Mundial. Rusia entra en escena.
Internacionales22/06/2025 Redacción LMELa región de Medio Oriente atraviesa horas de extrema tensión tras una operación militar denominada “Martillo de medianoche”, en la que misiles perforaron hasta 80 metros de profundidad para impactar presuntamente en depósitos de armas nucleares en territorio iraní. Aunque el gobierno de Irán afirma que el uranio permanece intacto, también lanzó una advertencia inquietante: “El juego no ha terminado”.
Un discurso encendido marca la escalada retórica desde Washington y Tel Aviv. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, celebró el ataque y afirmó que las “instalaciones clave de enriquecimiento nuclear de Irán han sido completamente obliteradas”. En su mensaje, responsabilizó a Irán por décadas de violencia y agradeció al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu por la coordinación entre ambos países: “Hemos ido muy lejos en borrar esta horrible amenaza contra Israel”, sostuvo.
Previo al ataque, Washington había intentado desmarcarse, emitiendo mensajes ambiguos que ni confirmaban ni desmentían una posible intervención. Incluso, al conocerse el bombardeo israelí, fuentes oficiales aseguraron que habían intentado frenar la escalada. Sin embargo, la realidad indica que la violencia ya está desatada, y las miradas se vuelven ahora hacia Moscú.

Rusia, el tercer actor clave
El canciller iraní ya se encuentra en Rusia para reunirse con Vladimir Putin. Las declaraciones de funcionarios rusos apuntan contra la hipocresía de Occidente. “Israel dice actuar en defensa propia, pero ese derecho no puede ser interpretado unilateralmente”, cuestionó un vocero del Kremlin. Desde Moscú advirtieron que el mundo se acerca peligrosamente a una “tercera guerra mundial”.
Mientras tanto La ONU pide calma, pero no tiene certezas mientras llaman a detener la escalada. Pero su capacidad de verificar información es limitada. Voceros del organismo señalaron que la única forma de contar con datos confiables sería mediante una inspección ocular, ya que actualmente “la información está siendo manipulada por las partes en conflicto”. En palabras de un analista internacional, “en toda guerra, la primera víctima es la verdad”.
Diplomacia en suspenso
Desde Irán, la respuesta diplomática se mantiene en suspenso. “No estamos en condiciones de decidir cómo ni con quién negociar”, declaró un funcionario, dejando en claro que la represalia todavía está en evaluación.
El mundo observa con preocupación una situación que combina ataques militares, narrativas contradictorias y maniobras geopolíticas de alto riesgo. La posibilidad de una nueva guerra de gran escala ya no parece una exageración para los principales actores internacionales. Mientras tanto, la comunidad global aguarda —con incertidumbre— los próximos pasos.

Bajo la excusa burocrática de nuevos controles, la ocupación expulsará a 37 ONG vitales para la supervivencia, en lo que representa una nueva fase del plan de exterminio contra el pueblo palestino.

En un giro radical de la política de salud pública, el presidente Gustavo Petro confirmó que el Estado dejará de adquirir fármacos a laboratorios que manipulen precios y autorizó la importación directa desde mercados internacionales para combatir el acaparamiento y la especulación corporativa.

En una declaración que ha sacudido los cimientos de la diplomacia transatlántica, el vicepresidente electo J. D. Vance reafirmó la intención estratégica de la administración Trump de adquirir Groenlandia, calificando de irrelevante la oposición europea y cuestionando la lealtad de Dinamarca hacia Washington.

A través de un decreto presidencial, el mandatario brasileño dejó fuera del beneficio de libertad a los seguidores de Jair Bolsonaro que participaron en el asalto a las sedes de los tres poderes en enero de 2023, reforzando la postura institucional contra los ataques a la democracia.

La Central Obrera Boliviana encabezó una multitudinaria marcha en rechazo a las medidas impuestas por el Ejecutivo que eliminan los subsidios a los combustibles y abren la puerta a la privatización de recursos estratégicos, profundizando el conflicto entre los sindicatos y el modelo neoliberal.

El gobierno de Nicolás Maduro acusó a la administración de Donald Trump de violar el derecho internacional y la soberanía naval, luego de que fuerzas estadounidenses confiscaran tres petroleros en menos de dos semanas bajo el argumento de aplicar sanciones económicas.

Tras la aprobación legislativa de un beneficio que recortaría la condena de Jair Bolsonaro de 27 a apenas 5 años de prisión, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva anunció que anulará la medida, sosteniendo que los ataques contra la democracia no pueden quedar impunes bajo conveniencias políticas.

La reciente escalada de Donald Trump contra Venezuela, que incluye un bloqueo naval y la exigencia de "devolver" derechos petroleros históricos, marca la consolidación de una doctrina que considera a la inversión privada estadounidense como una extensión de la propiedad estatal de EE. UU., poniendo en jaque la autonomía de toda la región frente a sus recursos estratégicos.

A través de un decreto presidencial, el mandatario brasileño dejó fuera del beneficio de libertad a los seguidores de Jair Bolsonaro que participaron en el asalto a las sedes de los tres poderes en enero de 2023, reforzando la postura institucional contra los ataques a la democracia.


En una declaración que ha sacudido los cimientos de la diplomacia transatlántica, el vicepresidente electo J. D. Vance reafirmó la intención estratégica de la administración Trump de adquirir Groenlandia, calificando de irrelevante la oposición europea y cuestionando la lealtad de Dinamarca hacia Washington.

En un giro radical de la política de salud pública, el presidente Gustavo Petro confirmó que el Estado dejará de adquirir fármacos a laboratorios que manipulen precios y autorizó la importación directa desde mercados internacionales para combatir el acaparamiento y la especulación corporativa.

Un reciente informe del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA) revela que la pobreza en el país escaló al 67%, reflejando el impacto de las políticas de ajuste extremo y la pérdida de acceso a derechos básicos como salud, vivienda y educación.