
La Armada estadounidense inició un operativo de caza contra un buque de bandera panameña que transporta crudo venezolano, en una escalada del control militar sobre las rutas comerciales del continente.
El ministro de Economía de Brasil, Paulo Guedes, afirmó que el Mercosur se transformó en un “obstáculo para la prosperidad” y, por eso, insistió en su pedido de flexibilización del bloque para que cada país tenga autonomía para firmar acuerdos de libre comercio con otros grupos o naciones.
Internacionales23/04/2021 Redacción LMEDurante una audiencia en el Senado, Guedes presentó los argumentos y luego el canciller Carlos Alberto França informó que la próxima semana ministros de Economía y de Relaciones Exteriores de Argentina, Uruguay y Paraguay fueron convocados por la presidencia pro tempore brasileña para discutir la reducción del Arancel Externo Común (AEC) y la apertura para firmar acuerdos en forma independiente.

Por otra parte, Guedes defendió “el proyecto de un gasoducto” para que Argentina le venda gas del yacimiento de Vaca Muerta a Brasil a un menor precio que el actual.
Durante la audiencia en el Senado, en la que estuvo como legislador Fernando Collor de Mello, quien era presidente de Brasil cuando se creó el Mercosur hace 30 años, Guedes y França argumentaron que el objetivo de Brasil es que cada país tenga la “libertad de negociación” para poder alcanzar acuerdos con otros países, más allá de la velocidad de cada economía.
“Estamos trabados, presos, en lo que se convirtió un obstáculo a la prosperidad. Nos quedamos encapsulados en una gran herramienta que era la avenida hacia la globalización pero que terminó siendo una burbuja que nos aisló. En ese contexto, queremos revisar el Mercosur”, afirmó Guedes, quien puso como ejemplo regional el sistema de capitalización del sistema jubilatorio de Chile y la apertura económica de Perú.
Guedes dijo que entiende los problemas de cada país pero que el bloque debe dar señales de “apertura” para el mundo reduciendo el AEC para otros bloques.

“El escenario argentino es circunstancialmente grave con la inflación, nosotros estamos con el problema fiscal también y, por eso, queremos la modernización del Mercosur. Estamos en un momento de reevaluación del Mercosur no para retroceder ni rechazarlo, sino para modernizarlo. Es importante la libertad de negociación de cada país”, afirmó Guedes.
El mismo ministro destacó que Brasil y Argentina están “de la mano” en lo que se refiere a los esfuerzos por sellar definitivamente un acuerdo con la Unión Europea, pero aclaró que el Gobierno del presidente Jair Bolsonaro quiere “conversar con el gran bloque que se ha formado en Asia y seguir conversaciones con Canadá, Corea del Sur, Japón y otros países”.
En marzo pasado, el secretario de Comercio Exterior de Brasil, Roberto Fendt, dijo ante empresarios industriales que Brasil no debería estar “atado” a la Argentina porque “existen diferencias en el modelo de desarrollo”.
Este viernes Guedes agregó que las dos prioridades de Brasil en el Mercosur son una revisión del AEC y su flexibilización para que cada uno pueda negociar y cerrar acuerdos de libre comercio en forma individual.
El nuevo canciller França, un diplomático que era asesor presidencial de Bolsonaro, defendió la postura de su compañero de gabinete y calificó a la propuesta brasileña como “moderada y pragmática”, y recordó que la industria brasileña siempre apunta a la importancia del mercado sudamericano.

La Armada estadounidense inició un operativo de caza contra un buque de bandera panameña que transporta crudo venezolano, en una escalada del control militar sobre las rutas comerciales del continente.

El vicejefe de Gabinete de la administración Trump desconoció la vigencia de las leyes internacionales y condicionó el comercio de las naciones latinoamericanas a la autorización de Washington.

La delegación argentina ante las Naciones Unidas respaldó la incursión militar en Venezuela bajo argumentos que fueron desmentidos por los propios informes de seguridad de Estados Unidos.

Bajo una custodia militar extrema y tras su captura en territorio soberano, el mandatario venezolano fue presentado ante un tribunal federal donde rechazó los cargos de narcoterrorismo.

La detención del presidente venezolano por fuerzas estadounidenses y el aval de figuras internacionales marcan el retorno de las intervenciones directas en la soberanía de América Latina.

Bajo la excusa burocrática de nuevos controles, la ocupación expulsará a 37 ONG vitales para la supervivencia, en lo que representa una nueva fase del plan de exterminio contra el pueblo palestino.

En un giro radical de la política de salud pública, el presidente Gustavo Petro confirmó que el Estado dejará de adquirir fármacos a laboratorios que manipulen precios y autorizó la importación directa desde mercados internacionales para combatir el acaparamiento y la especulación corporativa.

En una declaración que ha sacudido los cimientos de la diplomacia transatlántica, el vicepresidente electo J. D. Vance reafirmó la intención estratégica de la administración Trump de adquirir Groenlandia, calificando de irrelevante la oposición europea y cuestionando la lealtad de Dinamarca hacia Washington.

El avance del fuego alcanza simultáneamente a distritos del norte, centro y sur del país, mientras las comunidades locales enfrentan la emergencia con recursos limitados ante el desborde de los operativos de contención.

La delegación argentina ante las Naciones Unidas respaldó la incursión militar en Venezuela bajo argumentos que fueron desmentidos por los propios informes de seguridad de Estados Unidos.

El vicejefe de Gabinete de la administración Trump desconoció la vigencia de las leyes internacionales y condicionó el comercio de las naciones latinoamericanas a la autorización de Washington.

Bajo una custodia militar extrema y tras su captura en territorio soberano, el mandatario venezolano fue presentado ante un tribunal federal donde rechazó los cargos de narcoterrorismo.

La Armada estadounidense inició un operativo de caza contra un buque de bandera panameña que transporta crudo venezolano, en una escalada del control militar sobre las rutas comerciales del continente.