El gobierno de Javier Milei avanzó con la motosierra sobre los registros automotores y dispuso el cierre de otras 67 oficinas en todo el país, de las cuales 12 corresponden a la provincia de Santa Fe. La decisión afecta a dependencias de distintas localidades santafesinas, incluidas varias vinculadas con la inscripción de maquinaria agrícola, vial e industrial. Las sedes alcanzadas dejarán de funcionar y sus trámites deberán ser absorbidos por otros registros que continúen operativos.













