Durante la movilización también se hizo referencia al Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) como otro ejemplo del proceso en curso. Según denunciaron los investigadores, laboratorios y empresas privadas están contratando a los especialistas que quedan desplazados por el desfinanciamiento del organismo. Una situación que, lejos de ser casual, describe un patrón: el Estado reduce, y el sector privado absorbe —en sus propios términos— la capacidad técnica que el Estado formó durante décadas.
La protesta de este viernes no fue la primera ni, según anticiparon los propios investigadores, será la última. El reclamo sigue abierto, y la respuesta del gobierno, por ahora, brilla por su ausencia.













